En la madrugada de ayer puse el despertador a las cuatro menos cuarto. Estaba cansada y quería dormir pero la necesidad de contemplar y admirar el eclipse total de luna era mayor. La música de Bach del móvil me desperto y deseando que el cielo no estuviera nublado, me levanté en el frío de la noche y con esperanza miré a través de la ventana..Allí estaba la luna oscurecida por la sombra de la tierra. Fascinante! Me coloqué las gafas para no perderme detalle de este fenómeno astronómico. Me sentí contenta y satisfecha y me volví a la cama. No me costó nada volver a dormirme.
Siempre que contemplo un eclipse me pregunto que qué debieron pensar esos antepasados nuestros que aún no conocían la explicación científica del porqué la luna se pone negra de vez en cuando. Debieron de creer que era una señal de los dioses pero ni idea del significado que le darían..Pura magia es , el ir viendo desaparecer la blancura plateada de luna detrás del manto oscuro terrestre.
No sé si obra de la magia cósmica es todo lo sucedido esta semana, que es bastante. Pero cuando miro a la luna y la veo siempre allí, inamovible, perfecta y luminosa a pesar de no tener luz propia..me hago consciente de mi pequeñez y de mi insignificancia y a pesar de ello, soy grande también y son grandes las experiencias que vivo.
donderdag 21 februari 2008
Abonneren op:
Reacties (Atom)
